Narcos Netflix

Al parecer, el hijo del archiconocido narco Pablo Escobar no está nada contento con el resultado del trabajo de Jose Padiha, y no ha dudado en hacer pública su pataleta en contra de la serie ‘Narcos’ de Netflix, a quien no descarta demandar si el dinero y la fuerza le acompañan.

Si bien es cierto que su rechazo a la hipocresía del pensamiento norteamericano está más que justificado (latente en la serie, a pesar de su intento de lanzar el mensaje de que “la política estadounidense de declarar la guerra a los proveedores de la droga está errada” en palabras del propio director), nos queda la duda de si la verdadera razón de su enfado reside en el casi ridículo retrato que de él hace el realizador brasileño, presentándolo como un niño anodino, entradito en carnes, y cuya excesiva inocencia no le hace parecer demasiado listo en los pocos segundos de metraje que se le conceden. O si tal vez el detonante de su ira fuera la negativa del equipo de Narcos a contar con su inestimable asesoramiento, o su NO también rotundo a pagar por él. Le parece lícito hacer fortuna con la memoria de su padre, pero no que lo hagan otros…

..la maravillosa voz de Boyd Holbrook (en el papel del agente de la DEA Steve Murphy) como hilo conductor, te embelesa desde el minuto uno para dejarte con ganas de más, capítulo tras capítulo…

A mi, al margen de valoraciones éticas, morales, familiares o narcóticas, no me queda más remedio que defender a capa y espada la serie de Netflix en aras de las supervivencia y cercana hegemonía seriéfila en el mundo del entretenimiento audiovisual.

Otros, en general el público hispano, parecen no perdonar el hecho de que el papel protagonista se haya quedado en manos de un brasileño, que no ha sido capaz del todo de calcar el acento colombiano, y que además no tiene un gran parecido físico con el capo (al menos no tanto como el protagonista del culebrón El patrón del mal’, Andrés Parra).

Sin embargo, su actuación le ha valido a Wagner Moura la nominación al Globo de Oro, mi respeto (dato ‘superimportante’) y la devoción de miles de seguidores de la serie, que no solo le hemos perdonado sus fallos de dicción, sino que hemos visto en ellos un mérito aún mayor para una interpretación mágica que le nació en el estómago y le traspasó la piel, para después acariciar la nuestra.

Cuando una historia ya está escrita, el único mérito reside en cómo contarla. Y ésta no puede estar mejor narrada. Se podría decir más y de otra forma, pero hay que elegir un camino y a mi el emprendido por Chris Brancato, Doug Miro, Carlo Bernard al compás de Jose Padiha me ha parecido magistral. No esperaba menos de él después de habernos regalado joyas como Tropa de Élite y su secuela, dejando su talento por encima de toda duda razonable.

En fin, atendiendo a las críticas leídas y oídas diré que en ‘Narcos’ no se cuenta toda la verdad, ni todo lo que se cuenta lo es. Pero lo cierto es que el formato policiaco clásico, con la maravillosa voz de  Boyd Holbrook (en el papel del agente de la DEA Steve Murphy) como hilo conductor, te embelesa desde el minuto uno para dejarte con ganas de más, capítulo tras capítulo… tras capítulo. Hasta sentenciarte en el décimo hasta luego a la tediosa espera de la deseada segunda temporada.

Una espera que habrá que pasar consolándose con otras. Sé que al principio ninguna parecerá estar a su altura. Ninguna vendrá a darte lo que ella te daba, pero al final encontraremos otra que nos dilate las pupilas y nos deje la boca abierta, otra que, en definitiva, nos vuelva a hacer creer.

Esta primera entrega son 10 capítulos que ahora pagaría por no haber visto. Pero solo para tener la oportunidad de poder hacerlo de nuevo.

Por Jana.

Wagner Moura en la piel de Pablo Escobar

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